poliamida

Sistemas de almacenamiento de agua (depósitos)

Sistemas de almacenamiento de agua (depósitos)

Tipo de depósitos

Plásticos:los más habituales son de polietileno o de PRFV. Normalmente son de pequeño volumen y se instalan a nivel de parcela individual. Son bastante caros.

Metálicos:Suelen ser de planta circular, construidos a base de paneles de chapa de acero ondulada, atornillados en las uniones, que se sellan con tela asfáltica. Se apoyan en una solera de hormigón y la chapa está galvanizada para evitar la corrosión. Son de tamaño mayor y se suelen construir a nivel de parcela individual para disponer de una pequeña regulación (riego con pivots). El coste es inferior a los anteriores.

Hormigón armado.

Pueden ser de dos tipos:

Realizados “in situ” o prefabricados. Los realizados “in situ” suelen tener capacidades mayores (hasta 5.000-8.000 m3), son más baratos pero su construcción exige tener experiencia y ejecutar bien las juntas de dilatación, el sellado de las mismas, etc. para que no haya problemas de fugas o roturas.

El otro tipo consiste en construir una solera de hormigón sobre la que se apoyan los paneles prefabricados de hormigón, haciendo plantas circulares o poligonales (rectangulares, cuadradas); los volúmenes son más pequeños (desde 50 hasta 3.000-4.000 m3), son más caros (hay que contar con el coste del transporte de los paneles), pero tienen la ventaja de la facilidad y rapidez de construcción. Estos depósitos ya permiten una mayor capacidad de regulación, y se adaptan mejor que las balsas a pequeños y medianos sectores de riego que precisen una pequeña capacidad de regulación, sobre todo si hay problemas de espacio disponible para la construcción. También se emplean en el caso de que haya que mezclar aguas de diferentes orígenes y calidades.

Elementos auxiliares

Entrada de agua: Se suele realizar mediante una tubería que descarga libremente por la parte superior del depósito. Aunque no siempre se coloca, es muy recomendable disponer de un elemento de control del llenado del depósito; lo más habitual es disponer en la tubería de entrada una válvula de llenado de depósitos, bien con un mecanismo de altitud o de flotador; si se coloca este elemento se suele prescindir del aliviadero, aunque si el caudal de llenado es grande, se recomienda colocar un aliviadero de pared gruesa en el muro del depósito.

Salida de agua: Se suele realizar también mediante una tubería pero colocada en la parte baja del muro o incluso bajo la solera. Esta misma tubería hace la función de desagüe de fondo. En esta tubería se recomienda colocar algún elemento de corte y también de filtrado del agua.

Excepcionalmente se puede hacer una losa encima del depósito sobre la que se colocan las bombas que aspiran el agua.

Tapado: En la España Mediterránea y en los 2 Archipiélagos suele ser habitual tapar o al menos sombrear la parte superior de estos depósitos, para reducir todo lo posible la evaporación y el crecimiento de algas.
En los depósitos de hormigón se puede construir un forjado o una losa, apoyados en pilares interiores, pero esto es bastante caro. Lo más habitual es colocar una malla tupida de poliestileno apoyada sobre hilos resistentes de poliamida o sobre cables de acero, que se anclan al muro del depósito.

Se consigue un porcentaje de sombreo del 85-90% y se evita la acumulación del agua de lluvia sobre una lámina totalmente impermeable.

Publicado por gfbultrasonidos en Artículos, 0 comentarios